B.
  • Home
  • Blog

Sedentarismo digital: teclado, pantalla y retorno venoso. ¿Qué tienen que ver?

2/9/2026

0 Comments

 
Picture
Pasamos más horas sentados que nunca. Frente al ordenador, frente al móvil, frente a una pantalla que no se apaga ni en el trabajo, ni en casa.
Y aunque el impacto de este estilo de vida sobre la vista, la postura o el sueño es ya bien conocido, hay una consecuencia silenciosa de la que se habla poco: el daño que este sedentarismo provoca en nuestra circulación venosa.

El retorno venoso es un proceso clave para la salud vascular. Si se ralentiza o bloquea, aparecen síntomas como pesadez, edema, varices… y en algunos casos, complicaciones más serias como la trombosis venosa profunda.
Y sí: sentarse durante horas, sin moverse, con las piernas dobladas, frente a una pantalla, puede desencadenar todo esto.
​


¿Qué es el retorno venoso y por qué se ve afectado por el sedentarismo?

El sistema venoso se encarga de llevar la sangre de vuelta al corazón desde las extremidades.
A diferencia del sistema arterial, que tiene la fuerza del bombeo cardíaco, el venoso depende de tres factores clave:
  • La contracción muscular de las piernas (especialmente los gemelos, llamados también "corazón periférico")

  • La presión negativa torácica durante la respiración

  • La función valvular venosa (válvulas que evitan el reflujo)

Cuando pasamos horas en la misma posición, con las piernas en ángulo recto o cruzadas, y sin activar la musculatura de las piernas, este sistema pierde eficiencia.
La sangre se acumula en las extremidades, la presión venosa aumenta, y se desencadenan los primeros síntomas.



Síntomas frecuentes en personas con vida digital sedentaria
  • Sensación de pesadez en las piernas, especialmente al final del día

  • Edema (hinchazón) en tobillos y pies

  • Hormigueos o calambres nocturnos

  • Aparición progresiva de várices o arañas vasculares

  • En casos más severos: dolor punzante, enrojecimiento o calor local, signos de alarma para una posible trombosis

Muchos de estos síntomas son normalizados por el paciente: “estoy cansado”, “he estado mucho tiempo sentado”, “me pasa solo en verano”…
Pero en realidad, son avisos claros de que el retorno venoso está fallando.


El entorno digital como nuevo factor de riesgo vascular
Hoy, gran parte del sedentarismo no viene del ocio, sino del trabajo. Profesionales de oficina, diseñadores, programadores, administrativos, estudiantes…
La tecnología ha mejorado muchas cosas, pero también ha cambiado cómo nos movemos (o cómo dejamos de hacerlo).

Lo que antes era un rato frente a la pantalla, ahora es el día completo:
8 horas trabajando, 2 horas con el móvil, 3 viendo series… y apenas 1 hora de movimiento real.

El cuerpo no está diseñado para eso. Y el sistema venoso, mucho menos.

Consecuencias a largo plazo: más allá de la pesadez
Cuando este estilo de vida se mantiene en el tiempo, las consecuencias pueden ser más serias:
  • Insuficiencia venosa crónica: las venas pierden elasticidad, aparecen varices y se cronifican los síntomas

  • Pigmentación de la piel, eccemas o incluso úlceras venosas

  • Trombosis venosa profunda: formación de coágulos que pueden poner en riesgo la vida si migran al pulmón

Además, el sedentarismo digital suele ir acompañado de otros factores que agravan la situación: sobrepeso, mala hidratación, poca actividad física y posturas inadecuadas.

¿Qué se puede hacer?

La buena noticia es que gran parte de estos problemas se pueden prevenir con pequeños cambios diarios, sin necesidad de dejar el trabajo ni desconectarse de la tecnología.
1. Microactividad cada hora
Levantarse, caminar dos minutos, estirarse, mover tobillos y pantorrillas. El cuerpo necesita movimiento constante para que la circulación fluya.
2. Postura adecuada
Evitar cruzar las piernas, mantener los pies apoyados en el suelo, y usar un reposapiés si es necesario. La ergonomía también es vascular.
3. Uso de medias compresoras
En pacientes con antecedentes venosos, várices visibles o síntomas persistentes, el uso de medias de compresión médica durante la jornada laboral mejora el retorno venoso y alivia la sintomatología.
4. Hidratación y alimentación
Beber agua con frecuencia, reducir el exceso de sal y evitar alimentos inflamatorios contribuye a mantener una sangre menos viscosa y un sistema venoso más eficiente.
5. Valoración médica preventiva
No hay que esperar a que las várices estén marcadas o los síntomas sean incapacitantes. Una consulta a tiempo puede detectar problemas antes de que se compliquen.

Moverse también es medicina
El sedentarismo digital ha llegado para quedarse. Pero sus consecuencias no tienen por qué hacerlo.
Pequeños cambios diarios, una postura más consciente y una revisión vascular periódica pueden marcar la diferencia entre vivir con molestias o vivir con ligereza.

Porque al final, el cuerpo siempre avisa. Solo hay que aprender a escucharlo… incluso cuando estás frente a una pantalla.

¿Trabajas muchas horas sentado y ya notas molestias en las piernas? ¿Tienes várices o antecedentes familiares y pasas demasiado tiempo sin moverte?
Reserva tu consulta con el Dr. Fernando Biguria y descubre cómo cuidar tu salud venosa sin desconectarte de tu vida.

0 Comments



Leave a Reply.

Powered by Create your own unique website with customizable templates.
  • Home
  • Blog